Jen Chilstrom is a multidisciplinary artist and ecofeminist born on the ancestral land of the Dakota people in Minnesota. She received a master’s from the Maryland Institute College of Art. She has been exhibited by the Minneapolis Institute of Arts, Textile Center, American Craft Council, and galleries across the US. She has had various roles in the arts including: directing a non-profit gender-specific arts diversion program, advocating for teen women involved in the juvenile justice system; co-founding and curating a co-working gallery and retail space; operating a co-working performance space with a listening room for live music; co-founding an award-winning women’s clothing line; and curating galleries for arts organizations.

In the Pacific Northwest 25 years ago, Jen experienced the fragility of our physical world, having lived through an era of conflict between loggers and environmentalists, bearing witness to the heavy clearcutting and destruction of old growth rainforests. This sense of urgency informed her commitment to sustainability. Through mentorships in organic farming, she began experimenting with creating her own natural pigments and dyes, always impressed by how readily available plants and minerals could become realized hues in her color palette. She needed to create without negative environmental impact. Throughout her artistic career, her primary medium has been recycled, reused, or readily available materials (bricolage). While not always evident, it is always present in her work and vision: “How can I innovate, defend, and depict nature from this pre- or post-consumer waste material?” Her recent work is an ongoing exploration of medicinal plants in the Anthropocene. She believes in her responsibility as an artist to record, advocate for, and expose the natural world.

Photo by Shelly Mosman

Jen Chilstrom es una artista de Minnesota nacida en tierras de Dakota. Recibió su título de maestría del colegio de Artes del Instituto de Maryland. Ha exhibido sus obras en el Instituto de Artes de Minneapolis, El Centro Textil, El Consejo de Artesanía Americana y galerías por todo Estados Unidos. Ella ha desempeñado diversos papeles en las artes, que incluyen: dirigir un programa alterno sin fines de lucro dirigido específicamente para mujeres, donde se aboga por adolescentes involucradas en el sistema juvenil de justicia; cofundadora y curadora de un espacio de galería y venta en modo de coworking; operadora de un espacio de interpretación en modo coworking con auditorio para música en vivo; cofundadora de una galardonada línea de ropa para mujeres; y curadora en galerías para organizaciones artísticas.

 

Hace 25 años, en el noroeste del Pacífico, Jen experimentó la fragilidad de nuestro mundo físico, habiendo vivido por una etapa de conflicto entre leñadores y medioambientalistas, siendo testigo de la intensa tala y destrucción de la antigua selva tropical. Este sentido de urgencia informó su compromiso con la sustentabilidad. Mediante tutorías en agricultura orgánica, empezó a experimentar con la creación de sus propios pigmentos y tinturas naturales, siempre impresionada por lo fácilmente disponibles que se pueden volver las plantas y los minerales en tonos logrados en su paleta de colores. Ella necesitaba crear son impactar negativamente al medio ambiente. Durante su carrera artística, su  instrumento principal ha sido materiales reciclados, reusados o fácilmente disponibles (bricolaje). Aunque no siempre es evidente, en su trabajo y visión siempre está presente: “¿Cómo puedo innovar, defender y representar a la naturaleza a partir de este material de desecho antes o después de ser usado por el consumidor?” Ella cree que su responsabilidad como artista es el registrar, defender y exhibir al mundo natural.

 

Fotografía por Shelly Mosman